diciembre 9, 2016 Sandra Juan 0Comment

         Los Pirineos son un mundo. Tienen cantidad de lugares, rutas y actividades para hacer. Recomendar algunos en particular depende de lo que más te interese, escalada, trekking, ascensos a picos, rafting, etc…

Os voy a nombrar algunos sitios en los que he estado y que son de visita imprescindible.

Uno de los primeros contactos que tuve con Pirineos fue a través de César que organizó una salida a la que se unieron Yoana, Rake, Force y Vicente.

Salimos desde el refugio de la Casa de Piedra en las inmediaciones del Balneario de Panticosa, dejamos el coche en el parking y comenzamos a subir por la senda GR-11. Al contrario de lo que pueda parecer, los primeros tramos son duros, transcurriendo por pedrizas y ganando bastante desnivel, en alguna ocasión incluso deberemos ayudarnos de las manos.

Hicimos una ruta de un par de horas hasta el refugio de Ibones de Bachimaña que está a unos 2200 m altura en el valle de Tena. Había un lago precioso justo en la salida del albergue.

Este refugio era el campo base, hacíamos rutas durante el día y volvíamos a dormir al refugio.Estos refugios tienen cena y desayuno que puedes utilizar, sino siempre te puedes llevar tu comida. Si tenéis pensado reservar en alguno de estos refugios hacedlo con tiempo ya que suelen estar llenos sobre todo en temporada alta.

Otra salida que hicimos fue la ruta circular de los 3 refugios. Esta vez fue con Ana y Santi en agosto, es decir, temporada alta. Dejamos el coche en Benasque, en un parking de arena a la salida del pueblo y desde ahí subimos hasta el refugio de Estos. Es un ascenso muy fácil de unas 2 horitas y media.

Allí pasamos la primera noche para salir casi a las 6 de la mañana hacia el refugio de Biados, haciendo una ruta circular. Nuestro último refugio fue el de Ángel Orus, el tiempo no nos acompañó y las zonas de piedra resbalaban bastante.

La última escapada que me hice fue con Oscar, esta fue fugaz ya que salimos viernes y volvimos domingo. Hicimos el ascenso del Poset 3375 metros. Subimos con nieve hasta las rodillas, lo cual nos dificultó el ascenso sobretodo en el último trozo más cercano a la cima.

Dormimos en el albergue el Run que está en Castejón de Sos en Huesca. Me gustó mucho sobre todo por el trato, ya que el personal te ayuda en todo lo que necesites y el ambiente fue un 10.

Al terminar casi a las siete de la tarde desde las 6 de la mañana caminando, llegamos al albergue para disfrutar de la esperada ducha caliente, no hay nada que siente mejor que una buena ducha caliente tras un día de paliza.

Desde luego que una vez visitas Pirineos te quedas con ganas de repetir y espero que sea pronto.

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